1 Trabajar en Londres: Etiqueta Social



Si vas a empezar a trabajar en Londres, necesitas conocer la cultura británica y qué cosas son socialmente aceptables (o todo lo contrario) para evitarte situaciones embarazosas. Aquí tienes una guía de cómo se comportan los ingleses a la hora de relacionarse por negocios y en su vida social.

Costumbres sociales


No hay muchas complicaciones a las que tengas que hacer frente a la hora de tratar con tus contactos profesionales o personales ingleses. Como regla general, a los británicos les gusta subestimarse y equivocarse. En una reunión de trabajo en Londres, por ejemplo, no verás a nadie llevar la contraria abiertamente a lo que acaba de decir un colega. Si deseas expresar tu desacuerdo con algo o rechazar una invitación, tendrás que hacerlo de forma muy educada. Un “no” directo se considera de mala educación. Del mismo modo, no esperes una respuesta muy directa de alguien con quien no tienes confianza. Leer entre líneas es la clave del éxito de una negociación en una reunión de trabajo.

Etiqueta en los negocios


En los sectores creativos y de medios de comunicación, los modales son más informales y las jerarquías no están muy marcadas, pero si piensas trabajar en Londres en el sector financiero o legal, debes saber que son mucho más conservadores en estos temas.

Para ir a la oficina, se espera que lleves ropa formal seas hombre o mujer y, aunque los compañeros y contactos profesionales suelen tutearse, no asumas que es así hasta que veas si es una práctica común en tu entorno laboral.

Vida social


Uno de los aspectos más agradables de trabajar-en-Londres es la reunión para tomar algo después del trabajo. La vida social con compañeros de trabajo puede llegar a ser una parte bastante importante de tu trabajo.

Mientras que las comidas de negocios, cenas o copas con clientes son obligatorias, se espera que tomes parte de alguna quedada en el pub el viernes por la noche. Algunas empresas incluso han institucionalizado esta costumbre semanal y, aunque a nadie le importará si ocasionalmente no acudes y te vas directamente a tu alojamiento al salir del trabajo, es vital que vayas a estas salidas de vez en cuando, incluso aunque no te guste beber.

0 Trabajar en Londres: El Contrato de Trabajo


La mayoría ofertas de trabajo es con contrato. Éste debe ser por escrito y debes leer y entender todas las condiciones antes de firmarlo. Como extranjero que firma un contrato en una lenguna que no es la suya, deberías contar con alguien que te ayude a examinarlo, como un abogado o un amigo que hable con fluidez el inglés (por ejemplo, un compañero de piso de tu alojamiento en londres barato). Las condiciones de este contrato no podrán ser modificadas por la empresa sin tu consentimiento.

Para trabajar en Londres, en tu contrato debe figurar tu nombre y el de tu empleador, la fecha de inicio, el sueldo y cuándo se paga, el horario de trabajo, las bajas por enfermedad, periodo de preaviso, la categoría profesional, la ubicación del centro de trabajo y las causas de sanción y despido.

Tipos de Contratos

Además de los contratos fijos y temporales, similares a los de España, existen otras figuras como el contrato de prueba (se puede hacer cuando comienzas en una empresa y después te hacen otro contrato de mayor duración), el llamado contrato cero (no especifica el horario de trabajo y es bastante común en tiendas, en las que puedes trabajar Londres a diferentes horas) y el contrato de tiempo clave (caso en el que se garantiza cierta cantidad de trabajo, pero no su duración).

Fin del Contrato

Puedes dejar de trabajo en Londres porque el contrato ha llegado a su fin, porque hayas cometido alguna falta motivo de despido o solicites dejar el empleo en londres. En el caso de que seas despedido y no estés de acuerdo, dispones de un plazo de 3 meses para presentar una reclamación.

La ley inglesa permite que la empresa pueda despedirte en cualquier momento, aunque debe respetar el periodo de preaviso, que varía dependiendo del tiempo que lleves trabajando en ese puesto. Por ejemplo, si llevas entre 1 mes y 2 años, deben avisarte con una semana de antelación y, para más de 2 años, el tiempo es de una semana por cada año de trabajo. Si no se cumplen estos plazos, está permitido que haya una compensación económica en su lugar.